Perros y gatos. Llevarse como el perro y el gato. ¿Se pueden llevar bien?

Perros y gatos. Llevarse como el perro y el gato. ¿Se pueden llevar bien?
En el dicho  "llevarse como el perro y el gato", perros y gatos son los protagonistas en el ámbito de la habladuría popular por este dicho que no es precisamente, positiva como expresión.

Llevarse "como el perro y el gato", una expresión sobre perros y gatos que tiene mucha solera, muy añeja, tanta como el tiempo que hace de la existencia de su compañía como mascotas con el ser humano.

¿Quién no lo ha oído alguna vez "Fulanito y Menganito se llevan como los perros y gatos"?

perros y gatos El dicho llevarse como el perro y el gato perros y gatos son asociados al paradigma de la incompatibilidad. Pincha en la foto y verás un ejemplo filmográfico famoso de este popular dicho.



Este "chascarrillo" popular, esta expresión siempre está asociada como una comparativa al paradigma de las relaciones poco amistosas que en muchas ocasiones se han podido constatar (todos lo hemos visto varias veces en nuestra vida) entre perros y gatos, acabando en persecuciones escandalosas y agresiones mutuas con resultados bastante trágicos en la mayoría de los casos, en los pequeños felinos.

Sobre la relación de perros y gatos.  Mi vivencia en la infancia con mi querido Rony

Desde los 5 a los 12 años, acompañaba muchos días a mi tío Miguel (que en paz descanse, murió muy joven) a sacar a uno de mis perros favoritos, Rony (un mestizo grande rubio muy fuerte y también longevo ya que murió a los 16 años habiendo salido de complicaciones a los 12 que casi le causan la muerte comiendo a base de pollo y arroz que hacía mi abuela para él y para otro perro magnífico, Terry) que tenía una fijación con un lugar cercano a la casa de mis abuelos paternos, por el Barrio de Salamanca en Madrid, que era una propiedad abandonada con una entrada a una especie de antiguo y descuidado jardín donde se alojaban una cantidad de gatos importante..

Imaginaos como acababa la historia.. En "reyerta"; el solito contra más de una docena de gatos, maullidos por todas partes, ladridos a tope, persecuciones que acababan con agresiones por ambas partes, no recuerdo presenciar nunca muerte felina alguna, la oscuridad, la distancia prudencial propia de un niño controlada por su tío y los escombros...

Era difícil parar tanto escándalo y las quejas de los vecinos cercanos no se hacían esperar día tras día. Para mí, como niño que era, suponía un acontecimiento fuera de lo normal, algo trepidante, una aventura y siempre le preguntaba a mi tío por qué ese odio mutuo entre los perros y gatos y él siempre decía lo mismo: "Se llevan mal por naturaleza".

Analizando este ejemplo no se hace muy difícil pensar que básicamente, la relación entre perros y gatos está también muy condicionada a las situaciones en las que ambos se encuentran, la edad a la que se inician las relaciones entre ellos, la educación que haya recibido el perro y a la condición natural de ambos.

Perros y gatos. Diferencias y afinidades

Los perros y gatos son mascotas muy diferentes en su origen, hábitos y formas de comunicación, incluso en su alimentación, pero también tienen algunas afinidades.

-- Ambos coinciden en que han evolucionado hasta ser mascotas, animales de compañía del humano (el gato mucho antes que el perro) y son predadores por naturaleza, por instinto; persiguen a lo que consideran una presa, un objetivo para alimentarse, así como un gato persigue ratones o pájaros un perro hace lo mismo y así ha sido en el origen salvaje de ambos..

-- La pasión natural de los perros y gatos por cazar es afín pero dicha pasión es más difícil de corregir en los gatos, por su naturaleza más individualista y menos dependiente de su dueño, que en los perros.

-- Los perros tienen una estructura social, piensan y actúan en manada, tienen un jerarquía, siendo domésticos, necesitan del cariño de su dueño, de él depende su principal fuente de alimento, sin embargo los gatos son más independientes, teniendo un espacio donde poder alimentarse no necesitan de mucho más.

-- El lenguaje corporal de cada uno de ellos significan cosas muy diferentes: Mientras si un perro mueve la cola de un lado al otro de cierta forma y sin tensión palpable en el cuerpo es un síntoma de alegría o de confianza para un gato significa lo contrario es ofensivo, despectivo mover la cola de un lado a otro. Por tanto imaginaos que es lo que ocurriría; que abrá caso en el que el perro pretenderá acercarse de manera amistosa moviendo el la colita y el gato, si es intrépido y con "malas pulgas"  le dará un zarpazo o saldrá huyendo lanzando un estridente aullido mientras...

-- En su alimentación, los perros son más glotones que los gatos y los peludos felinos son algo más exquisitos (siempre hay casos diferentes), además de que las necesidades nutricionales (proteínas, azúcares, grasas...) de cada uno son diferentes.

Por eso el alimento para perros y las galletas o snacks para los canes no tienen la misma composición que el alimento o pienso para los felinos. Hay cosas que un perro disfrutaría con mucho placer al comer que un gato ni olería, incluso sabemos de casos de perros que les chifla la comida de gatos.

Un consejo: No se debe dar comida de gatos a perros ni al contrario como dieta o alimento. Provocaría problemas de salud seguro, aunque los gatos, como comentamos puede que no tengan ningún interés por la comida de perros.

Por tanto esto puede indicar una de las causas de enfrentamiento entre perros y gatos.

¿La convivencia entre perros y gatos es posible?

Gracias a las formas de comunicación de las que disponemos hoy en día, en la que la información (o desinformación) que podemos manejar, obtener o consultar es mucho mayor (medios de comunicación, redes sociales, Internet) existen varias pruebas que pueden demostrar que esto no es tan real como la expresión famosa de "llevarse como el perro y el gato" quiere decir.

Cada vez hay más personas que tienen perros y gatos conviviendo juntos de manera armoniosa (o casi), están en aumento, lo cual llega a demostrar que la relación entre ambos puede llegar a ser factible sin muchas dificultades.

Es cierto que hay algunas razas de perro, sobre todo las de instinto cazador, que pueden ser menos compatibles con los gatos en una convivencia en el mismo lugar pero también hay un factor muy importante que es cuándo se empiezan las relaciones entre perro y gato.

-- Si se conocen desde que son cachorros se produce, en la mayoría de los casos, un lazo muy próximo entre ellos y su convivencia no será de ningún problema.

como el perro y el gato perros y gatos Si se conocen desde cachorros perros y gatos la convivencia es más fácil y, seguro, con éxito.



-- Si no se han criado juntos es más fácil la relación si el gato ya habitaba con nosotros y el perro viene de cachorro.

-- Si ambos son adultos es mejor que cada uno, en los primeros días, estén en espacios distintos pero próximos para que uno pueda oler al otro, de esta forma se puedan acostumbrar a su presencia. Aprovechar el momento de presentación que estén tranquilos, hayan hecho mucho ejercicio o el que hayan comido antes es muy importante para menos problemas.

Separar el espacio más propenso para una disputa -la zona de comida o de descanso- también es buena opción para evitar problemas. Cada uno debe de tener su propio sitio para comer y dormir.

Por tanto, aquí exponemos lo que acontece con este caso de perros y gatos; "llevarse como el perro y el gato" ese dicho tan popular.

Ahora, ¿Qué pensáis sobre la relación de perros y gatos?

¿Creéis que en un entorno natural serían enemigos?

¿Estáis conviviendo con perros y gatos en casa?

alimento deshidratado para perros



 
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